La humanidad asiste a un difícil período histórico de recrudecimiento de la disputa geopolítica por el Nuevo Orden Internacional, entre las potencias emergentes de China y Rusia y sus aliados quienes propugnan por la multipolaridad, frente a la potencia unipolar de EEUU y UE y sus aliados, que intentan preservar el llamado “Orden Basado en Reglas” (establecidas bajo su hegemonía).
El complejo escenario internacional de crisis del dominio unipolar EEUU-UE,
en el que estamos inmersos los pueblos andinos y del mundo, se refleja con
nitidez
en su incapacidad para enfrentar el
escalamiento de los problemas mundiales, que repercuten con fuerza en la
situación de nuestras naciones, tales como:
· La crisis
de la gobernanza y de la seguridad globales,
que amenazan la estabilidad y
la paz mundiales y que se reflejan
en: i) el debilitamiento de los sistemas democráticos, el incremento de la
inestabilidad política y el resurgimiento del neocolonialismo, (especialmente
en África y A. Latina); ii) La tendencia a la expansión regional de los
conflictos bélicos y los focos calientes: Rusia-Ucrania, Palestina-Israel, Taiwán-China;
iii) la expansión
del crimen organizado y del narcotráfico por todo el planeta;
· El agravamiento de
la crisis ambiental
reflejado en: i) el aceleramiento del cambio climático, ii) el
crecimiento de la contaminación; y, iii) la
pérdida de la biodiversidad;
· La persistencia de
la crisis económica internacional, que
se manifiesta en: i) la caída crónica de las principales
economías y, ii) la
des-globalización del comercio y la contracción de las exportaciones;
· El recrudecimiento
de la crisis social, que se manifiesta en: i) el aumento de la desigualdad y la pobreza y la
destrucción de los servicios públicos básicos; ii) el surgimiento de hambrunas causadas por el apartheid y el cambio climático (Palestina, Sudán); iii) la persistencia de la migración masiva y descontrolada; iv) el escalamiento de la inseguridad, la conflictividad y las violencias
sociales; v) la amenaza de nuevas pandemias sanitarias -adicción al fentanilo.
Las Potencias emergentes China,
Rusia, India y otras, han originado un mundo multipolar, creando nuevas estructuras
internacionales geo-económicas y geo-políticas,
que gravitan con fuerza en el proceso de reconfiguración internacional. Entre
otros espacios, resaltan:
·
El
bloque BRICS-Plus que representa más del 60% de la población mundial
y al
que están adhiriéndose una decena de otros países.
·
La
implementación de la estrategia económica de China “La Ruta de la Seda”, con ingentes inversiones y obras de infraestructura logística, en los territorios
del Asia-Pacífico;
·
El
desarrollo de la Alianza económica, política y militar entre
China y Rusia (que disputaría con fuerza la hegemonía); y el fortalecimiento
del bloque
de integración, seguridad y defensa Euro-Asiático, en instancias como la
Organización del Tratado de Seguridad Colectiva OTSC y al que se podrían
adherir otros países de Eurasia.
·
El
relanzamiento de
organizaciones para la integración económica y comercial y política a nivel de
todas las regiones del mundo, como también en
A. Latina, a través de la CELAC.
En este contexto de aguda conflictividad internacional, se
torna imperioso retomar la tesis de la “Coexistencia pacífica de los Pueblos y
la solución diplomática de sus controversias” frente a las presiones belicistas
que empujan a la humanidad hacia una “estrategia de disuasión” a través del
rearme global y la vuelta a la amenaza de la “destrucción mutua asegurada”. Por
lo que es necesario propugnar por un nuevo andamiaje institucional multilateral, multipolar,
pluriversal y con vocación hegemónica. La Urgente reforma de todas los
Organismos del sistema de NNUU es la última oportunidad para canalizar a las
fuerzas emergentes, en una superestructura política mundial remozada, con
reglas consensuadas y más equitativas.
En
este escenario, si no queremos asistir como meros observadores o víctimas a
esta transformación del orden mundial, es fundamental dar más fuerza a los
procesos de la integración regional latinoamericana y andina alrededor de la
UNASUR, CELAC, la CAN y MERCOSUR, para cuyo impulso los Parlamentos regionales,
como el Parlamento Andino y los demás Parlamentos de la Integración, podemos
desempeñar un rol de mucha importancia.

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